domingo, 15 de septiembre de 2013

Me tomo un café

¿Por qué elegir una muerte tan cruel?
Entré a trabajar ayer en una avícola. La pega no es mala, me queda cerca de la casa, a 5 min.  en bici. Es una empresa pequeña, pero antigua. El lugar no es maravilloso, pero si agradable. Tiene unas oficinas, un baño, un saco de boxeo, pollos, costillar, pallets, gas, aceite, cortadora de huesos, un segundo piso abandonado y dos grandes cámaras de frío. Y ese es mi problema, dos grandes cámaras de frío. No tendría por qué elegir una muerte tan dolorosa, pero tal vez yo no la elija, tal vez alguien ya pensó por mi.

No hay comentarios:

Publicar un comentario